La importancia de las herramientas de colaboración para las nuevas formas de enseñanza

Paulo Silveira, el cofundador de uno de los más importantes players de la educación digital en América Latina, analiza las oportunidades que se presentan para el sector en el medio de desafíos que todavía no se superan.

El Grupo Caelum Alura fue uno de los pioneros en introducir educación digital en Brasil, y desde hace algunos años se convirtió en un referente del sector, tanto entre clientes como entre sus pares. A lo largo de su existencia, atendió a cerca de 39 mil alumnos, ofreciendo cursos destinados a quienes deseen aprender a programar, a diseñar y a crear softwares y otros productos digitales. El grupo nunca dejó de invertir en el entendimiento de las tecnologías antes de obtenerlas y sus cursos ya utilizaban herramientas de colaboración, a pesar de que, hasta hace unos años, la conectividad no permitía desempeños notables.

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Esa habilidad para conciliar la curiosidad por lo nuevo y la planificación financiera es rara y proviene en gran parte de sus fundadores, los hermanos Paulo y Guilherme Silveira. Paulo, principalmente, se convirtió en una de las facetas públicas más conocidas del grupo, no solo gracias a sus clases, sino en gran parte a su desempeño como host de los podcasts Hipsters.Tech y Like a Boss. Además, fundó el foro de desarrollo más grande en lengua portuguesa, el GUJ.com.br.

En un testimonio exclusivo al blog de Orange Business Services, Paulo Silveira cuenta la historia del grupo que fundó, habla sobre la educación digital antes y después de la llegada de la Covid-19 y de los desafíos de la educación corporativa en la era de la colaboración digital.

La necesidad que lleva a lo nuevo

“Es medio obvio decirlo pero, durante la pandemia, las corporaciones e incluso las pequeñas empresas perdieron el prejuicio que tenían contra la enseñanza online. Necesitaban capacitación, tenían un presupuesto asignado para esto y tenían que mostrar resultados. Muchos de los proveedores de educación corporativa que solo tenían cursos presenciales no se pudieron adaptar al mundo online, o tardaron demasiado para hacerlo. Entonces, las empresas decidieron probar la oferta digital y, creo, se sorprendieron con lo que encontraron.

En Alura, el B2B representa casi el 40% de nuestros clientes. Nuestro público corporativo tuvo una curva de upsell y de nuevos clientes desde la pandemia”.

Osadía recompensada

“Hace siete años hicimos la migración hacia lo digital. La conexión por banda ancha todavía no era una realidad fuera de los centros urbanos, los smartphones no tenían ni tres años en el mercado y, aun así, optamos por ese camino.

El grupo existe hace 16 años y nunca vivió un momento explosivo. La educación es un mercado que no tiene eso: no hay una escuela que pase de cero a 10 mil clientes de repente, como pasa con algunas startups de determinados segmentos, porque nadie se despierta pensando: 'uy, tengo ganas de entrar a una universidad hoy' (risas). Siempre lleva un buen tiempo formar un público. Pero, debo reconocer, cuando decidimos apostar fuerte a los podcasts, en el 2014, hubo un crecimiento. Es curioso que hayamos escuchado que invertir en ese formato era 'cosa de locos', algo que también escuchamos cuando creamos un blog para la empresa en el 2006: muchos críticos decían que era una infantilidad, no entendían por qué teníamos un canal [el blog] que era considerado, en esta época, específico para el B2C.

Adoptamos esos canales antes de que otras empresas, y incluso muchas startups, los hayan adoptado. Pero fue ese rapport con el nuevo consumidor digital que ayudó a formar nuestro público”.

¿Las empresas aprenden?

“Yo no sé el camino para transformar la cultura de las organizaciones, que tiende a ser resistente a cambios. Pero sé cuál es la manera equivocada de intentar hacerlo. Nuestro foco es la enseñanza de Tecnología y, por eso, muchas empresas nos buscan confundiendo la herramienta con el propósito. Creen que es solo implantar SCRUM o convertirse en data driven. Pero no sirve que los colaboradores aprendan un montón de herramientas si no van a tener dónde aplicarlas.

Del mismo modo, falta el entendimiento de qué hay detrás de las buzzwords. Data driven es parte de una estrategia de mercado, no solamente seguir la dirección que mostró el dato. Agile no sirve para todos los negocios, es una metodología que se debe utilizar dependiendo del problema que se quiera solucionar.

Muchos son los ‘nombres de moda’, pero la verdad es que nadie usa el banco digital porque haya una 'app' que esté en la 'cloud', nadie usa la solución X porque esta use inteligencia artificial. Las personas adoptan las tecnologías que solucionen sus problemas, así de simple. Por eso, las empresas tienen que entender cuáles son los problemas de su público antes de invertir en el aprendizaje de ésta o aquella herramienta”.

La era del alumno fan

“Soy profesor, dicto clases hasta hoy. Tengo mentores que me dicen que debería estar más lejos de la ejecución e involucrarme más en el trabajo estratégico, tener un pensamiento menos táctico. Pero me gusta mucho esta gig economy que se volvió passion economy. Las personas quieren estudiar determinada área con un profesional específico, quieren ese vínculo. A ellas les gusta el estilo, la historia, el modo en que esa persona se expone en las redes sociales. Nos guste o no, es una cosa de fan, de quien no busca exactamente a un tutor con un conocimiento profundo, con la mejor formación, pero sí a quien admire. La persona es una marca y el público va detrás de esa marca. Pero cuando hablo sobre el Grupo Alura, prefiero siempre utilizar la primera persona del plural, no quiero personificar la empresa en mí”.

Educación líquida

“Cuando ingresé en la carrera de Informática, no sabía explicarles mi profesión a mis padres. Hoy, ¡no sé explicársela a quien está a mi lado! Eso es parte de esta realidad líquida definida por Zygmunt Bauman, y tiene ventajas y desventajas.

Por ejemplo, en la enseñanza, el vínculo emocional con el educador es algo muy fuerte. Los profesores que más influenciaron en tu desarrollo profesional no son necesariamente los que tienen una formación académica más amplia, sino aquellos con quienes estableciste un lazo afectivo. Eso no sucede con tanta fuerza en el mundo digital. Entonces, si llamas al alumno por su nombre durante una clase online, ocurre una personalización que tiene mucha fuerza para quien esté allí estudiando. Parece algo simple, pero crea una conexión importante. Y, a partir de ella, es posible establecer una relación de mentor. Esa personalización de la enseñanza puede ser el gran movimiento del sector hacia el futuro”.

Orange Business Services

Orange Business Services, división del Grupo Orange dedicada al universo B2B, es un proveedor global de servicios de TI y comunicaciones, estratégicamente posicionado para permitir que la transformación digital ocurra de forma fluida, garantizando el mayor beneficio posible a sus clientes, independientemente de los sectores dónde operen.